Hola, soy Alfredo Osorio

Emprendedor, inversionista ángel, mentor y coach

En 20 años me he reinnovando 4 veces. Partí como muchos, estudié Ingeniería Civil en la Universidad Católica y trabajé mis primeros años en empresas como Endesa y Codelco. Fue a través de esta experiencia que descubrí que lo que realmente me interesaba era crear negocios, y decidí dar un vuelco drástico a mi vida. Pasé de desenvolverme en un mundo muy técnico a trabajar en la mesa de dinero y negocios del Banco Santander. Este cambio significó mi primera reinnovación; fue partir de cero, aprender cosas nuevas, encontrar y desarrollar una pasión, y en el camino, cambiar quien era. Luego de ocho años, dejé todo eso de lado porque descubrí que el internet sería el futuro, dando inicio a mi segunda reinnovación. 

Lo primero que hice fue tomar una mochila y viajar a Silicon Valey. Ahí, después de varios meses, cambié mi forma de entender el mundo y me metí de lleno en los emprendimientos tecnológicos. En ese camino, junto a un grupo de emprendedores de varios países cofundamos Patagon.com, empresa financiera en internet que más tarde fue vendida en 800 millones de dólares. Tras haber alcanzado algo que ni en mis sueños había imaginado, dejé Patagon para comenzar una nueva etapa y mi siguiente reinnovación. 

Con toda la experiencia adquirida, comencé a invertir en emprendimientos tecnológicos por el mundo. Así fue como me encontré con la cocina molecular, una mezcla de tecnología con gastronomía de alta gama que me llevó a contactar a Ferran Adriá. Junto a este pionero y genio de la desconstrucción de alimentos, y considerado el mejor chef del mundo en innumerables ocasiones, nos asociamos con NH Hoteles para crear FastGood y otros negocios. Fue a través de esta experiencia y las decenas de experimentos que hicimos en sus laboratorios, que entendí el valor e importancia de la experimentación sucesiva como base para crear e innovar.

Luego de esto pasé a mi tercera reinnovación, la cual me llevaría a encontrarme con mis ganas de entender mejor al ser humano, sus conductas y la búsqueda de la felicidad. Para aprender, decidí estudiar Sicología Positiva (Felicidad desde el punto de vista científico) en la Universidad de Pennsylvania, USA, a lo que luego le sumé el estudio de neurociencia de la conducta. Este nuevo conocimiento me hizo cambiar dramáticamente, ya que entendí científicamente que la felicidad precede el éxito, que se entiende muy poco y que está muy mal tratada en los libros populares de autoayuda.

Paralelamente para entender mejor la experimentación en los negocios, viajé de nuevo a Silicon Valley para conocer a Steve Blank. Su pensamiento dio paso a mi descubrimiento de metodologías experimentales como Lean Startup, que luego reformulé para hacerla más digerible y aplicable. Esto me impulsó a crear un programa de innovación para empresas, el cual pronto se transformaría en Bombacamp, donde ayudé a decenas de equipos de emprendedores y profesionales de empresas, a transformar sus ideas en soluciones exitosas a través de la experimentación continua.

Hoy me encuentro trabajando en mi quinta reinnovación, ligada a cómo los profesionales deben enfrentar los próximos 5 y 10 años dado los acelerados cambios que vivimos. Eso me acercó a la inteligencia artificial y su aplicación en los negocios, donde inicié una fuerte inversión en emprendimientos basados en ella.

A lo largo de estos años, he recopilado un sinfín de historias y aprendizajes que quiero compartir a través de este blog. Quiero seguir descubriendo junto a ustedes cómo cambiar nuestras vidas para aprovechar las oportunidades que traen los nuevos tiempos sin dejar de vivir la vida que realmente queremos. 

¡Mis ganas de seguir ayudando a Latinoamérica a crear soluciones disruptivas a problemas relevantes es más fuerte que nunca! Los invito a compartir, debatir y a reinnovar juntos.

Hola, soy Alfredo Osorio

Emprendedor, inversionista ángel, mentor y coach

En 20 años me he reinnovando 4 veces. Partí como muchos, estudié Ingeniería Civil en la Universidad Católica y trabajé mis primeros años en empresas como Endesa y Codelco. Fue a través de esta experiencia que descubrí que lo que realmente me interesaba era crear negocios, y decidí dar un vuelco drástico a mi vida. Pasé de desenvolverme en un mundo muy técnico a trabajar en la mesa de dinero y negocios del Banco Santander. Este cambio significó mi primera reinnovación; fue partir de cero, aprender cosas nuevas, encontrar y desarrollar una pasión, y en el camino, cambiar quien era. Luego de ocho años, dejé todo eso de lado porque descubrí que el internet sería el futuro, dando inicio a mi segunda reinnovación. 

Lo primero que hice fue tomar una mochila y viajar a Silicon Valey. Ahí, después de varios meses, cambié mi forma de entender el mundo y me metí de lleno en los emprendimientos tecnológicos. En ese camino, junto a un grupo de emprendedores de varios países cofundamos Patagon.com, empresa financiera en internet que más tarde fue vendida en 800 millones de dólares. Tras haber alcanzado algo que ni en mis sueños había imaginado, dejé Patagon para comenzar una nueva etapa y mi siguiente reinnovación. 

Con toda la experiencia adquirida, comencé a invertir en emprendimientos tecnológicos por el mundo. Así fue como me encontré con la cocina molecular, una mezcla de tecnología con gastronomía de alta gama que me llevó a contactar a Ferran Adriá. Junto a este pionero y genio de la desconstrucción de alimentos, y considerado el mejor chef del mundo en innumerables ocasiones, nos asociamos con NH Hoteles para crear FastGood y otros negocios. Fue a través de esta experiencia y las decenas de experimentos que hicimos en sus laboratorios, que entendí el valor e importancia de la experimentación sucesiva como base para crear e innovar.

Luego de esto pasé a mi tercera reinnovación, la cual me llevaría a encontrarme con mis ganas de entender mejor al ser humano, sus conductas y la búsqueda de la felicidad. Para aprender, decidí estudiar Sicología Positiva (Felicidad desde el punto de vista científico) en la Universidad de Pennsylvania, USA, a lo que luego le sumé el estudio de neurociencia de la conducta. Este nuevo conocimiento me hizo cambiar dramáticamente, ya que entendí científicamente que la felicidad precede el éxito, que se entiende muy poco y que está muy mal tratada en los libros populares de autoayuda.

Paralelamente para entender mejor la experimentación en los negocios, viajé de nuevo a Silicon Valley para conocer a Steve Blank. Su pensamiento dio paso a mi descubrimiento de metodologías experimentales como Lean Startup, que luego reformulé para hacerla más digerible y aplicable. Esto me impulsó a crear un programa de innovación para empresas, el cual pronto se transformaría en Bombacamp, donde ayudé a decenas de equipos de emprendedores y profesionales de empresas, a transformar sus ideas en soluciones exitosas a través de la experimentación continua.

Hoy me encuentro trabajando en mi quinta reinnovación, ligada a cómo los profesionales deben enfrentar los próximos 5 y 10 años dado los acelerados cambios que vivimos. Eso me acercó a la inteligencia artificial y su aplicación en los negocios, donde inicié una fuerte inversión en emprendimientos basados en ella.

A lo largo de estos años, he recopilado un sinfín de historias y aprendizajes que quiero compartir a través de este blog. Quiero seguir descubriendo junto a ustedes cómo cambiar nuestras vidas para aprovechar las oportunidades que traen los nuevos tiempos sin dejar de vivir la vida que realmente queremos. 

¡Mis ganas de seguir ayudando a Latinoamérica a crear soluciones disruptivas a problemas relevantes es más fuerte que nunca! Los invito a compartir, debatir y a reinnovar juntos.